Skip to content

Sale leaseback vs. financiamiento inmobiliario tradicional

 Featured Image

Muchas empresas en México son propietarias de las plantas, centros de distribución, oficinas o instalaciones donde operan. Estos inmuebles pueden representar una parte importante del valor de la compañía, pero también pueden mantener capital inmovilizado que podría utilizarse para reducir deuda, financiar crecimiento, realizar una adquisición o generar liquidez para los accionistas.

Existen dos formas principales de obtener capital de un inmueble sin interrumpir las operaciones: contratar financiamiento utilizando la propiedad como garantía o realizar un sale leaseback.

Ambas alternativas permiten que la empresa permanezca en sus instalaciones, pero tienen implicaciones diferentes en cuanto a liquidez, endeudamiento, control y obligaciones futuras.

Cómo funciona cada alternativa

Con un financiamiento inmobiliario tradicional, la empresa conserva la propiedad y la utiliza como garantía de un crédito. A cambio, recibe recursos y realiza pagos de capital e intereses durante el plazo acordado.

En un sale leaseback, la empresa vende el inmueble a un inversionista y simultáneamente celebra un contrato de arrendamiento de largo plazo. La operación continúa en el mismo lugar, pero la empresa se convierte en arrendataria en lugar de propietaria.

La diferencia principal es que un crédito normalmente permite monetizar solo una parte del valor del inmueble. Un sale leaseback puede liberar una proporción considerablemente mayor de ese valor mediante la venta.

Cuánto capital necesita la empresa

El monto requerido suele ser uno de los primeros factores para determinar qué estructura resulta más conveniente.

En un financiamiento tradicional, el banco presta un porcentaje del valor de avalúo del inmueble. El aforo dependerá de la institución, la calidad crediticia de la empresa, el tipo de propiedad y las condiciones del mercado. En todos los casos, una parte del valor permanece como capital propio dentro del inmueble.

En un sale leaseback, los recursos provienen de la venta de la propiedad. Esto puede permitir que la empresa acceda a una mayor parte del valor acumulado en el activo.

Por ejemplo, una empresa que necesita capital limitado para un proyecto específico podría preferir un crédito. Si busca obtener la mayor liquidez posible para reducir deuda, financiar una adquisición o invertir en una nueva planta, un sale leaseback podría ser más eficiente.

Propiedad y control operativo

El financiamiento tradicional permite conservar la propiedad y participar en cualquier apreciación futura. Esto puede ser importante si el inmueble tiene potencial de expansión, desarrollo o cambio de uso.

En un sale leaseback, la empresa deja de ser propietaria, pero conserva el uso y control operativo mediante el contrato de arrendamiento. Si la operación se estructura correctamente, el negocio puede continuar funcionando sin cambios visibles para empleados, proveedores o clientes.

Sin embargo, el contrato debe proteger la flexibilidad que la empresa necesitará en el futuro. Es importante considerar desde el inicio los derechos de renovación, modificaciones al inmueble, expansiones, mantenimiento y posibles transferencias de la empresa.

Deuda frente a renta

Un crédito genera pagos de capital e intereses y puede afectar el nivel de apalancamiento, la disponibilidad de otras líneas de crédito y el cumplimiento de obligaciones financieras.

Un sale leaseback sustituye la propiedad del inmueble por una obligación de renta a largo plazo. La renta normalmente aumenta cada año conforme a un porcentaje fijo o un índice de inflación acordado.

No basta con comparar el pago inicial del crédito con la renta inicial. La empresa debe analizar el costo total de cada alternativa, el plazo durante el cual espera permanecer en el inmueble y el uso que dará a los recursos obtenidos.

También debe establecerse una renta sostenible. Una renta demasiado alta puede incrementar el precio de venta, pero también puede presionar el flujo de efectivo y reducir el interés de inversionistas que analizan la capacidad de pago de la empresa.

Pesos, dólares y exposición cambiaria

En México, tanto los financiamientos inmobiliarios como los contratos de arrendamiento pueden estar denominados en pesos, dólares o, en algunos casos, ligados a una unidad inflacionaria.

La moneda debe ser consistente con los ingresos de la empresa. Una compañía que genera principalmente pesos puede asumir un riesgo adicional si su deuda o renta está denominada en dólares. Para un exportador o una empresa con ingresos dolarizados, esa misma estructura podría resultar natural.

La alternativa con la tasa o renta inicial más baja no siempre es la más conveniente si genera un descalce importante entre los ingresos y las obligaciones de la compañía.

Garantías y respaldo corporativo

En un financiamiento tradicional, el banco puede solicitar garantías corporativas, obligaciones de mantener ciertos indicadores financieros y restricciones sobre deuda adicional o distribución de recursos.

En un sale leaseback, el inversionista evaluará la solidez financiera de la entidad que pagará la renta. Si el arrendatario es una subsidiaria con activos limitados, podría requerirse una garantía de la empresa controladora u otra forma de respaldo crediticio.

La estructura corporativa debe revisarse desde el inicio, especialmente cuando existen varias entidades operativas, inmobiliarias o accionistas dentro del grupo.

Documentación del inmueble

En México, la documentación del inmueble puede influir significativamente en el tiempo y la viabilidad de cualquiera de las dos alternativas.

Los bancos e inversionistas revisarán, entre otros aspectos, el título de propiedad, gravámenes, uso de suelo, licencias, manifestaciones de construcción, situación ambiental y cumplimiento de obligaciones relacionadas con el inmueble.

Es común que instalaciones construidas o ampliadas a lo largo de varios años presenten diferencias entre la situación física y la documentación disponible. Identificar estos temas antes de iniciar un proceso permite establecer un plan para resolverlos y evita que surjan como una sorpresa durante la etapa final de la transacción.

Cuándo puede ser mejor un financiamiento tradicional

El financiamiento inmobiliario puede ser más adecuado cuando:

  • La empresa quiere conservar la propiedad a largo plazo

  • Solo necesita una parte del valor del inmueble

  • Tiene acceso a condiciones de crédito atractivas

  • El inmueble tiene un potencial importante de apreciación o desarrollo

  • La empresa puede asumir deuda adicional sin limitar otras necesidades de capital

  • No existe certeza sobre cuánto tiempo continuará ocupando la propiedad

Cuándo puede ser mejor un sale leaseback

Un sale leaseback puede ser más adecuado cuando:

  • La empresa busca maximizar la liquidez generada por el inmueble

  • Planea permanecer en la propiedad a largo plazo

  • La instalación es esencial para sus operaciones

  • El negocio puede soportar una renta sostenible

  • Los recursos se utilizarán para reducir deuda, financiar crecimiento, realizar una adquisición o generar liquidez para los accionistas

  • La empresa quiere reservar su capacidad de endeudamiento para capital de trabajo, maquinaria u otras inversiones

  • El rendimiento esperado al reinvertir el capital en el negocio supera el beneficio de continuar siendo propietario del inmueble

Comparar antes de decidir

Ninguna alternativa es automáticamente mejor. La decisión debe considerar los recursos netos que recibirá la empresa, las obligaciones futuras, el tratamiento fiscal y contable, la exposición cambiaria, la flexibilidad operativa y el rendimiento esperado sobre el capital.

También es recomendable evaluar ambas opciones antes de contratar nueva deuda sobre el inmueble. Un crédito existente, una penalización por prepago o ciertas restricciones del financiamiento pueden reducir la flexibilidad para realizar posteriormente un sale leaseback.

Analizar las alternativas desde el inicio permite determinar si el inmueble genera más valor como activo propio, como garantía de financiamiento o como una fuente de capital para invertir en el crecimiento de la empresa.

Si está evaluando cómo aprovechar el capital invertido en los bienes raíces de su empresa, contacte al equipo de Ascension Advisory para analizar sus alternativas y recibir una valuación preliminar de su propiedad.

Leave a Comment